Aprende a escribir emails formales en tu empresa

El correo electrónico se ha convertido en los últimos años en una de las principales herramientas de comunicación de las empresas, tanto para contactos con clientes, proveedores, como para mensajes internos. En algunas empresas se ha convertido incluso en la principal herramienta de comunicación, por encima de otras tan tradicionales como el teléfono.
Aunque las redes sociales vienen pisando fuerte y parecen ir sustituyendo, poco a poco, al correo electrónico dentro del uso personal, no está ocurriendo ni ocurrirá lo mismo dentro del uso empresarial.
Es por eso que deberías empezar a replantearte la manera que tienes de enviar los correos electrónicos. Ya sabes, si sigues nuestro blog, que cualquier acto de comunicación con tus clientes da una importante imagen de tu empresa. Y la imagen hay que cuidarla, porque de ella puede depender una determinada venta.
Hoy queremos darte unos consejos que te ayudarán a no cometer los errores más típicos a la hora de utilizar el email para comunicación empresarial.
- En la configuración de la cuenta de correo pon tu nombre o el de tu empresa para que aparezca el correo como: Enviado por “tu nombre” y no algo incomprensible o lo que es peor NADA.
- Configura una firma automática para que aparezca al final de cada correo, con tu nombre y tu organización u otra forma alternativa de contacto si lo crees oportuno.
- Incluye siempre el texto del correo original cuando estés contestando ese correo. Facilitarás al lector recordar de qué le estás hablando.
- No pulses Siempre “Responder a todos”, piensa unos segundos si es necesario que lo que vas a escribir lo sepa toda la lista de distribución o una persona en concreto.
- Ten siempre en cuenta que no podrás recuperar un correo enviado que realmente no querías enviar. Lee con tranquilidad lo que estás enviando antes de pulsar el botoncito. Comprueba que has adjunto el archivo que querías enviar y a quién se lo estás enviando.
- Considera que el correo vive eternamente y puede aparecer muy fácilmente si es necesario para un CSI de juzgado por ejemplo. No mientas, no insultes… cumple las mismas normas que tu empresa posee para cualquier contacto con otras empresas o personas.
- ¿De verdad crees que por poner al final del mensaje que no imprimamos ese correo por el bien de los árboles, nadie lo va a imprimir? Evita llenar la firma del correo de mensajes largos no necesarios.
- Ponte de acuerdo con tus compañeros y usad siempre la misma tipografía, color y tamaño de letra para los mensajes de tu empresa. Mientras más sencillo mejor: Arial, Helvética o Verdana, Negro o gris oscuro y un tamaño de 10 a 12 dan como resultado siempre una buena combinación.
- Cuando te vayas de vacaciones deja una auto-respuesta que diga que te encuentras ausente por lo que no vas a contestar ese correo de manera inmediata. Y siempre avisa de la fecha en la que volverás a estar disponible. si es posible redirecciona tus correo a algún compañero que pueda gestionar los mensajes realmente importantes. Recuerda desactivar todo esto al volver de vacaciones.
Esperamos que los empieces a aplicar desde hoy mismo. Deja ver en tus correos electrónicos que escribes desde una empresa ordenada, detallista, eficiente y que sabe como comunicarse.
Fuente: El Blog de Serantes.



