Las falsas subvenciones
Como creo que todos saben estamos actualmente viviendo unos años de una importante crisis económica, sobre todo para algunos sectores en concreto. Debido a ello, sobre todo los emprendedores y las Pymes, se están teniendo que movilizar para optar a distintas subvenciones que faciliten la inversión en distintas áreas de su empresa con el objetivo de seguir creciendo, o al menos no bajar al mismo ritmo que lo estaba haciendo la economía nacional.
En respuesta a ello varias empresas han convertido la subvención de un tercero como su mayor reclamo publicitario para ofrecer sus productos, en muchas ocasiones de manera “engañosa”. Desde Publícitis queremos pedirte que tengas cuidado con estas prácticas.
Muchos de nuestros clientes llegan a nosotros, tras recibir buenas opiniones de antiguos clientes, y tras haberse chocado de frente con el servicio de empresas de la competencia. Siempre es interesante escuchar sus historias y los problemas que han tenido en mil y un sitios. Gracias a ello hoy podemos dejarte 4 puntos a tener en cuenta si decides realizar tu proyecto mediante este sistema.
- Asegúrate de que la subvención que te ofrecen existe, y que de verdad es gestionada por la empresa que te ofrece los servicios. Hay empresas cuyo producto vale 1.000 (por decir un número redondo) Y ahora están aprovechando para decir que cuesta 2.000 y que te subvencionan un 40%. Pero cuando pides documentación sobre la subvención y el organismo que la autoriza se hacen los suecos y nunca hay respuestas. Por lo que finalmente contratas el producto a mayor precio del inicial.
- Otra variante de la anterior opción es cuanto el producto valía inicialmente 100, pero lo comienzan a promocionar por 1.000 con una subvención del 90%, o incluso del 100%. En este caso la inversión a realizar es mínima. El truco está en la bajísima calidad del producto ofrecido, y en la pérdida de tiempo y de credibilidad ante su público que sufre el cliente.
- Otras empresas te piden que pagues tu proyecto por adelantado, y te aseguran que la subvención te será concebida en unos meses y te será ingresada en tu cuenta. Es cierto que algunos tipo de subvenciones funcionan bajo este sistema. Pero nadie te puede asegurar que esa subvención vaya a ser aprobada, y menos con la situación económica actual en la que viven los gobiernos y la mayoría de organismos.
- Cuidado también con los organismos o asociaciones que te ofrecen un proyecto, pero te obligan a realizarlo con una empresa en concreto, sin permitirte valorar su experiencia ni los resultados conseguidos, indicando esto que la empresa puede no ofrecer la calidad que debiera. En la mayoría de los casos vale más el tiempo perdido por la empresa que lo ganado por el acceso a la subvención. En casos de proyectos web, por ejemplo, es seguro que no dispondrás de soporte ni formación para actualizar y gestionar tu propia web, que te encuentras con promesas no cumplidas (como un cliente al que le prometieron la web en varios idiomas y no estaba bien ni la parte en español), que no te entreguen los artes finales, que registen el dominio de tu empresa a nombre de la asociación y no al tuyo, o que te obliguen a mantener el alojamiento de la web con ellos de por vida.
Podríamos hacerlo, pero no consideramos ético dar nombres de las distintas empresas u organismos que realizan este tipo de actividades. Lo que si os pedimos es que tengáis cuidado con este tipo de prácticas. Y si finalmente os arrepentís de la elección, siempre tendréis nuestras puertas abiertas.
Imagen: creaturafanzine







